Mis primeros pasos hacia una vida más sostenible

Llevar una vida más sostenible no es algo con lo que te levantas una mañana de iluminación. Es un proceso de continuo aprendizaje.

Vida zero waste / Imagen de RikaC

En los últimos cinco años, he ido reduciendo los productos industriales dentro de mi casa. Una de las primeras cosas que empecé a eliminar fueron los famosos productos con parabenos. 

La verdad es que si ahora miro hacia atrás, me horroriza pensar en todos esos productos de cosmética e higiene que usaba sin mayor pensamiento.  Sin plantearme, si aquello que me vendían como beneficioso, lo era realmente o simplemente estaba llenando mi cuerpo de químicos.

Y como no, siempre con una mirada más en el precio que en la calidad.

Para una estudiante es algo prohibitivo acceder a ciertos productos. Así que por aquel entonces, pensaba que obtener algunos productos de calidad era algo que no haría realmente hasta que ya fuera una mujer con trabajo fijo, hijos e hipoteca (así de radical puedo llegar a ser a veces).

Mientras tanto, me tenía que conformar con las ofertas y marcas blancas.

«Primero empecé por eliminar los productos con demasiados químicos. Luego llegó el turno de los plásticos».

 Tras esta primera fase de reducir productos químicos, buscando las opciones más naturales y ecológicas, entró una segunda: la reducción de envases de plásticos.

Sin duda, creo que esta  fue de las que más drásticas y retadoras. Sobre todo, porque una vez que abres el ojo de la consciencia hacia el mundo plástico que nos rodea, empiezas a ver el mundo totalmente diferente.

Esta fase comenzó a cambiar mi forma de comprar. Es cómo volver a mudarte a tu propia ciudad. Tienes que volver a redescubrir la oferta de tiendas que tienes a tu alrededor.

Supongo que por eso mismo, al principio tiraba más de las compras online. Era mucho más cómo comprar desde el sofá que descubrir que tenía a mi alrededor. Pero claro, al final empecé a caer en la trampa de comprar cosas que no necesitaba. Y sobre todo, empecé a horrorizarme del montón de residuos de cartón que empezaba a generar, debido a los embalajes.

¿Cómo podía conseguir llevar una vida más zero waste si por otro lado aumentaba mis residuos de papel?

Somos animales de supermercados. Es decir, nos hemos acostumbrado demasiado a comprar todo en un mismo sitio, movidos por esa falsa idea de que así ahorramos tiempo y dinero. Pero la realidad, es que en muchísimas ocasiones, esta facilidad de tener todo «a mano», nos hace organizar menos nuestras compras. Y por tanto, adquirir cosas que muchas veces ni necesitamos o en exceso.  

Era hora de ponerme las gafas de exploradora y conocer las pequeñas tiendas locales de mi zona. 

Es curioso como comprar en tiendas locales te hace más humanamente social. Por un lado, el trato es siempre más cercano y eso al final, te hace sentir más parte de una comunidad

Otro punto que me encanta de haber empezado a comprar de manera local es el hecho de organizar mejor mis compras. Qué es lo que realmente necesito y qué es lo que puede esperar. 

Aprendí que no pasa nada si no hay un producto en ese momento pero que te lo pueden pedir. En el peor de los casos, tendrás que esperar 3 días en que les llegue. ¿Realmente es un drama esperar este tiempo? ¿o nos han hecho creer que si lo es?

Por supuesto, eso no quiere decir que ahora nunca haga algún pedido online. Pero la diferencia es que ahora es la última opción. Y por supuesto, intento no hacer pedidos aislados, sino pedir varias cosas que necesite y a una misma tienda online.

4º Fase: yo me lo guiso, yo me lo como

Ahora mismo, me encuentro en una fase de autosuficiencia en el sentido de crear mis propios productos de cosmética y limpieza. Algo que me ha revelado cómo con tan poquito podemos crear productos que realmente funcionan y que aparte son realmente baratos. 

Los productos que podemos hacer en casa son todo ventajas: biodegradables, libre de tóxicos, efectivos, económicos, no testados en animales, etc. 

Sin duda, esta fase está siendo un descubrimiento continuo. Dónde al final te das cuenta que todo es más fácil de lo que te han hecho creer. Desde hacer tu propia pasta de dientes, o incluso un jabón sólido en pocos minutos. Incluso tener la satisfacción de por fin tener los cristales bien limpios con mi limpia cristales casero. 

¡Todo es ponerse!

Limpia cristales casero
Limpia cristales casero a base de limón y vinagre/ Imagen de Crema Joe
0
Nos gustan tus pensamientos, por favor comenta :).x
()
x